miércoles, 18 de enero de 2012

Yo me acuerdo de esa escena de... Amarcord (Federico Fellini, 1973)

  Tenía que aparecer esta escena en este blog.

  Escena mítica, el personaje de la estanquera marcó a varios hombres de la generación de los nacidos en los cuarenta y cincuenta, poco acostumbrados por aquel entonces a tal despliegue cárnico en una película. De hecho, mi padre, una vez que le comenté que había visto esta película comentó: "Ah, sí, es ésa en la que salía una con unas tetas enormes". Y luego soltó unos gruñidos o unos soplidos.


  Así era como se conocía a este film en ciertos circuitos masculinos. La tetona de Fellini (cuyo verdadero nombre es Maria Antonietta Beluzzi), es, de hecho, una de las infinitas cosas que pedían que volviera Fito Páez y Joaquín Sabina en la larga retahíla final de su canción "Si volvieran los dragones", antes de que acabaran mandándose a la mierda.

  No sé si es cosa del cambio de los tiempos, pero nunca encontré muy erótica esta escena. Impactante y bizarra (en el incorrecto pero extendido significado, por ahora, que se le da en español a este término), sí. Yo, cada vez que la veo, me pasa como al protagonista, que siento que me asfixio (y eso que yo no estoy succhia y succhia que te pego). Aunque parece que ése es el chiste, hundirse en un océano de carne propio de una de Las Tres Gracias


  Tendré que hacérmelo mirar.



  P.S.: Sólo hay otra estanquera que pueda rivalizar en fama (al menos en el mundo hispano) con ella. Hablamos, por supuesto, de la gran Emma Penella en la película española de culto (basada en la obra de teatro de José Luis Alonso de Santos) "La estanquera de Vallecas", de Eloy de la Iglesia.

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